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De paso por el IFEA...    
   
Conferencia
Presentación en el IFEA de la exposición del Museo del Quai Branly Planète Métisse.
© Georges Lomné
 
 
Huaca de la Luna
Serge Grusinski en la Huaca de la Luna.
© Georges Lomné.
 
Afiche
Planète Métisse
De los indios de México a los mundos mezclados de la Monarquía católica
 
Algunos apuntes desde la ciudad de Belém do Pará,
Agosto del 2007
Serge GRUZINSKI
CNRS & EHESS.
 
Los años mexicanos
Estudios superiores en la Sorbona y en la Ecole nationale des Chartes. Diploma de archiviste-paléographe en 1973. Tesis de l’Ecole des Chartes sobre Los Países Bajos españoles, 1450/1650.
Desde mas de treinta años (1973) estudio la historia de México y de los imperios ibéricos. Después de un periodo de tres años pasado en Italia, en la Escuela francesa de Roma, y en Sevilla en la Casa de Velázquez , pasé ocho años en México de 1976 a 1984, preparando una tesis de doctorado sobre los procesos de aculturación en el México colonial. Estos años mexicanos fueron decisivos porque me hicieron descubrir las obras de los historiadores, antropólogos y sociólogos de México. Una tradición riquísima en la cual cabe destacar las obras de Gonzalo Aguirre Beltrán, Silvio Zavala y muchos otros maestros. Mas importante todavía, mi estancia en México me dio a conocer un país latinoamericano en su realidad cotidiana y humana, cultural e política, un impacto que me marcará indeleblemente. Durante este periodo y la preparación de mi tesis publiqué un primer libro intitulado Les Hommes-Dieux du Mexique, que el INAH de México traducirá años después bajo el título de El poder sin límite.
 
De vuelta en Francia
En 1986, presenté en la universidad de París I mi tesis de doctorado, Le filet déchiré ( La red agujerada), que la casa Gallimard publicó en parte en 1988 bajo el título de La colonisation de l’imaginaire. Se trataba de entender la manera como los Indios del centro de México reaccionaron a la occidentalización de la Nueva España y como se operó la colonización de su imaginario del siglo XVI al siglo XVIII. Después de terminar este trabajo me di cuenta que no había dado bastante importancia al papel de las imágenes en el proceso histórico mexicano. Un papel que se inició con el descubrimiento de América, la conquista de México y que continua hasta nuestros días con los logros del cine mexicano (Babel, Japón) y el reino de Televisa , el quinto poder mexicano. Publiqué La guerre des images de Christophe Colomb à Blade runner. Un libro sobre este tema era poco. Tuve la oportunidad de completar esta investigación, o mas bien de profundizarla, estudiando los frescos de los conventos de México y las imágenes de los códices coloniales: publiqué dos libros , L’aigle et la sibylle (1992) y La conquête de l’Amérique vue par les Indiens du Mexique (1994). A partir de 1994 me interesé por la historia de la ciudad de México y por el mestizaje. No pretendía hacer un estudio de historia urbana, se trataba mas bien de concebir una manera de contar la historia de esta gigantesca ciudad desde su fundación hasta nuestros días. ¿Cómo transformar este objeto tan monstruoso como fascinante en libro ? Pero como los anteriores este libro tenía también otro fin : el de reflexionar por medio de la exploración del pasado y de la escritura sobre mi relación personal con México y, en particular con la ciudad de México. Cuando escribí la Historia de la ciudad de México, ya conocía la capital mexicana desde mas de un cuarto de siglo. El libro fue publicado por Fayard en 1996, y mas tarde por el FCE. Otro tema, mas importante todavía, fue y sigue siendo para mí el de los mestizajes. Ya era un tema latente en La colonización y en La guerra de las imágenes. Pero me pareció necesario emprender una investigación mas detenida y teórica sobre este asunto. Será La pensée métisse que publicaron Fayard en París y Paidos Ibérica en España, mas interesado por el tema que el FCE .
 
Lazos con Brasil
A partir de 1991 empecé à viajar para Brasil y me di cuenta de que existía otra América latina. Fue un descubrimiento tan importante como el de México, 21 años antes. Lazos regulares y multiples con las universidades brasileñas, numerosas invitaciones, el aprendizaje del portugués me familiarizaron con una producción histórica de nivel internacional y de una diversidad, cabe decirlo, sin comparación en todo el continente latinoamericano. Esta familiaridad me incitó a explorar los mundos de la expansión ibérica, no sólo Brasil y Portugal, mas también los universos de la Africa, la India y la Asia portuguesas. Descubrí también que las fronteras lingüísticas, culturales, historiográficas entre Portugal y España, o entre la América española y la América portuguesa, eran absurdas e intelectualmente nefastas. Limitaban la posibilidad de entender realmente lo que significaba la expansión ibérica tanto para el mundo como para Europa y América. En 1999 unos amigos brasileños me pidieron escribir un ensayo sobre el descubrimiento de Brasil en el contexto americano, 1480-1520, A passagem do século, texto que publicó la Companhia das Letras en São Paulo y que sigue inédito fuera de Brasil. De estas observaciones y de este largo aprendizaje, lejos aun de terminarse, salió en 2004 mi libro intitulado Les Quatre parties du monde. Histoire d’une mondialisation.
 
Empresas colectivas
Antes de presentar dicha obra, me gustaría recordar varias experiencias llevadas a cabo con historiadoras e antropólogas que me enseñaron muchas cosas. Antes de irme para México en 1976 en un artículo publicado en Roma, con a historiadora Agnès Rouveret, esbozamos una comparación entre la colonización española de América y la colonización griega : trabajo atrevido, éramos todavía jóvenes, que provocó la reunión en Roma de un coloquio seguido por muchos debates. A partir de 1977 en la ciudad de México, organicé con Solange Alberro, la mejor especialista del México colonial, un seminario de historia de las mentalidades al cual participaron figuras como Carlos Monsivais, José Emilio Pacheco, Enrique Florescano. En 1991 me puse a escribir con Carmen Bernand (Universidad de París X), que no es necesario presentar aquí, los dos tomos de une Historia del Nuevo Mundo que publicó y republicó FCE. Ya antes en 1988, Carmen y yo habíamos entregado a la casa editorial Le Seuil un ensayo de antropología religiosa dedicado al tema de la idolatría, De l’idolatrie. En los años 90 organicé con un conjunto de colegas europeos, latinoamericanos y norteamericanos, Berta Ares en España, Rui Laureiro en Portugal, Eduardo França Paiva en Brasil, Manuel Ramos en México, Carmen Salazar en Lima, una serie de simposios sobre el tema de los « Passeurs culturels ». Uno de los cuales se reunió aquí y dio lugar a una magnífica publicación apoyada por el IFEA y la Universidad Católica. El tema se agotó. Otra serie de simposios fue iniciada en París en mayo de 2005 : pretende analizar de manera dinámica las fronteras de Brasil y de Hispanoamérica, en particular las de los mundos amazónicos y rioplatenses. Un segundo encuentro tuvo lugar en Porto Alegre (2006) y será seguido por otro en Medellín, Colombia, en el próximo año. Otra manera de superar las fronteras nacionales y de favorecer contactos entre Brasileños e Hispanoamericanos.
 
Las cuatro partes del mundo. Historia de una mundialización ( París, 2004)
En abril de 2004 publicamos Les quatre parties du monde. Histoire d’une mondialisation (La Martinière) en el que me propuse explorar los muchos mundos de la Monarquía católica, o sea del imperio planetario constituido por la unión de las coronas de España y Portugal entre 1580 y 1640. Me pareció que este imperio era la manifestación de una mundialización de raíz ibérica que podía ser estudiada como tal, tomando en cuenta tanto sus dimensiones europeas, como americanas, africanas o asiáticas. De hecho muchos procesos- ocidentalización, mestizaje, globalización, relación de lo local con lo global – sólo toman su sentido real cuando se contextualizan en su espacio histórico, o sea el espacio planetario que constituyeron las cuatro partes del mundo. Esta perspectiva permite sacar la historia de la colonización ibérica de sus límites nacionales, impuestos por el siglo XIX, e de su estatuto de periferia exótica que la margina constantemente con relación a la historia europea.
 
Quelle heure est-il là-s? Amérique et islam à l’orée des temps modernes (Paris, 2007)
Resulta hoy cada vez mas difícil desligar el estudio del pasado de la realidad mundial que nos rodea. Eso no significa que el pasado permita explicar el presente. Pero el pasado nos puede ofrecer herramientas para entender mejor la complejidad y las raíces de muchos fenómenos actuales. Los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001 en la ciudad de Nueva York llamaron la atención sobre la relación entre el Islam, el fundamentalismo mesiánico y el continente americano. A muchos parece que se trata de una situación completamente nueva, sin precedente alguno. Ahora bien, el historiador de la Monarquía católica puede dudar mucho de la rectitud de tal afirmación. Pero su intuición debe basarse en documentos. Interrogarse sobre el Islam en América sólo tiene sentido si las fuentes nos permiten a la vez precisar las preguntas que plantea dicha temática y orientar la búsqueda hacia los elementos mas neurálgicos de esta problemática. Utilicé como punto de partida dos documentos poco conocidos de los especialistas de la historia colonial latinoamericana : un fragmento del Repertorio de los tiempos que el alemán Heinrich Martin publicó en la ciudad de México en el año de 1606, y una historia universal turca, cuya tercera parte contiene une historia de América escrita hacia 1580.
La crónica turca se llama Tarih-i Hind-i Garbi, lo que significa « una historia da India occidental ». Es el mas llamativo de un larga serie de documentos escritos en el siglo XVI que registran las transformaciones del mundo conocido y manifiestan el interés continuo de los Turcos por las cosas americanas. Ya tan temprano como en 1513, el mapa de Piri Reis ofrecía a la corte de Estambul una visión bastante actualizada del mundo e del nuevo continente. La crónica turca fue probablemente escrita en el año de 1580. Ocupando las 2/3 partes de la obra, la descripción del nuevo mundo se inspira en las mejores crónicas del Nuevo Mundo que el autor utiliza en traducciones italianas : el italiano Pietro Martire de Anghiera, los españoles López de Gómara, Fernández de Oviedo, Agustín de Zarate. La fauna, la flora, las riquezas metálicas del Nuevo Mundo interesan al autor del Tarih-i Hind-i Garbi. Dos aspectos claves en este documento merecen ser destacados: la cuestión del descubrimiento del nuevo mundo y la de los indios americanos. El hecho de que los castellanos cristianos, y no los árabes o los turcos, hayan podido descubrir una parte tan importante del mundo, constituye un escándalo a los ojos de un musulmano. El autor explica que escribió su libro para solicitar la intervención del sultán : « Pedimos a su gloriosa majestad que en el futuro la espada sedienta de sangre del pueblo del Islam pueda alcanzar esta tierra prometedora y que sus distritos se llenen de las luces de las ceremonias religiosas del Islam ». Sin embargo, de manera general, la visión turca de los indios no difiere mucho de la visión ibérica : a los indios se les reprochan sus idolatrías y su antropofagia, luego cuanto antes deben ser conquistados y convertidos al Islam. El autor adopta casi todos los estereotipos proyectados por los conquistadores y los cronistas cristianos sobre los indígenas.
Los capítulos del Repertorio de los tiempos de Heinrich Martin nos ofrecen una historia sucinta de la Turquía desde la fundación del imperio hasta el inicio del siglo XVII. Contiene una información bastante detallada sobre cada sultán que dirigió el imperio con los principales hechos, victorias o derrotas, de su reinado. Pero se trata también de una historia astrológica : una preocupación constante, para no decir une obsesión, estimula la curiosidad histórica, religiosa y etnográfica de HM y sus lectores, la de descubrir cuando acabarán el imperio de los turcos y el Islam. Así pues, contrariamente a lo que podemos imaginar, la sociedad colonial hispanoamericana no vive aislada del resto del mundo ni indiferente a las grandes cuestiones de « política internacional ». Los lectores de la ciudad de México y de la Nueva España se interesan por el Oriente y por la actualidad política del imperio rival de la Monarquía católica. En cuánto a los turcos, su interés por las Indias también aparece evidente como lo demuestra la cualidad y la riqueza la información que recogen. Así pues, el Nuevo Mundo existe para la Turquía y la Turquía existe para la Nueva España : como si el pasado ibérico y oriental ya tuviese dimensiones planetarias que ignora o minimiza nuestra manera clásica de visitar la historia de la América colonial.
Esa realidad tiene múltiples dimensiones tanto para Europa como para América que este libro pretende explorar, insistiendo sobre la imposibilidad de pensar en el siglo XVI la relación Europa occidental –América excluyendo el Islam.
 
Local, global y modernidades (2007-…..)
Después de este ensayo, estamos preparando un nuevo proyecto enfocado sobre la relación entre local y global en los imperios ibéricos, la emergencia de una conciencia mundo, las formas específicas de modernidad nacidas en las « periferias » de la MC y la reevaluación del papel histórico de estas « periferias » en la perspectiva de una historia global.
De este proyecto de historia global tendré la oportunidad de hablar mas en Lima.
 
Entre museo y televisión
Sólo quisiera añadir otros dos aspectos de mis actividades en los últimos dos años : la preparación de una exposición en París sobre mestizajes en el Museo du Quai Branly, « Planète métisse » y la escritura de tres películas para el canal cultural de televisión Arte, inspiradas por mi libro Les quatre parties du monde. Oportunidad para el historiador de reflexionar sobre el uso de otros medios de expresión y de difusión, mejor adaptados que el libro a las exigencias y a los desafíos del mundo contemporáneo.